Una galería al estilo Espantapájaros

i jul 14th No Comments por

Durante la semana Espant-Arte, los niños del Curso de Vacaciones jugaron con diferentes técnicas, masas, volúmenes y posibilidades para crear sus propias obras de arte. Desde aviones de plastilina hasta cuadros hechos con tiza se robaron la atención de quienes visitaron nuestra galería y participaron en la subasta.

A2

 

A6

 

A5

 

A4

 

A1

 

Para hacer esta obra, Antonia moldeó plastilina, la partió en trozos pequeños y luego la puso en sus uñas para darles forma. Luego, retiró la plastilina y la ubicó sobre la cartulina negra.

A9

 

También trabajamos con arcilla. En la subasta, uno de los curadores les reveló a los espectadores un secreto: mientras los artistas moldearon las figuras, la arcilla les dijo al oído qué forma darle a sus obras. Y este fue el resultado del trabajo de Mateo: “Pterodáctilo en picada”.

A10

 

Rafael puso pintura verde y harina en sus manos. Luego las deslizó sobre una cartulina para realizar un cuadro. Cuando terminó no solo apreció su obra, también miraba asombrado sus manos. Recorrió todo el lugar para mostrarles a sus compañeros el color verde de sus dedos y sus palmas.

A11

A13

 

Joaquín estaba concentrado. Mezcló diferentes pinturas para darle su toque personal a una caja.

Jo3

 

Pero eso no fue todo. Este artista siguió trabajando y, después de que terminó de pintar la caja, creó su propia escultura. Se sentó y empezó a ubicar un cubo sobre otro.

Jo1

Y cuando ya no alcanzó desde el suelo, su puso de pie para seguir ubicando los cubos.

Jo2

¿Y cómo fue la subasta?

Los curadores se encargaron de explicarle al público las técnicas que utilizaron nuestros artistas. Luego, empezaron a “vender” cada una de las obras.

A14

 

Tomás ya estaba listo para que algún espectador comprara su obra “Mi avión de Avianca”. Utilizó la técnica “Moldeado con plastilina” para hacerla.

A15

 

Bernardo Montoya, nuestro artista invitado el día de hoy, presentó la obra y luego dijo: “¿En dónde está Tomás, autor de este avión?” De repente, una voz se alcanzó a escuchar en medio del público. “Aquí estoy”, respondió el artista mientras se paraba. “¿Cuánto dan por la obra de Tomás?”, preguntó Bernardo. Una señora respondió: “Cinco monedas”. “Yo doy seis monedas”, dijo Jennyfer. “¡Vendida!”, concluyó Bernardo. Tomás se acercó con alegría a para recibir su “pago”.

Y hasta el pago lo disfrutamos en esta subasta. Cada artista recibió monedas de chocolate cuando sus obras eran “vendidas”.

A16

 

Emma también vendió su obra. Recibió cinco monedas de chocolate. Su mamá fue quien la compró. “¿Qué hiciste en tu pintura, Emma?”, le preguntó. “Un dibujo”, respondió ella. “¿Y de qué era el dibujo?”, volvió a preguntar su mamá. “De una pintura”, contestó la pequeña artista.

A17

 

Los artistas y el público apreciaron cada obra. ¡Todas fueron vendidas! Así se divirtieron los niños, no solo creando sus obras sino también compartiendo sus experiencias con otras personas.

Síguenos

Libros caóticos: una obra de arte moderno

i jul 13th No Comments por

Los niños del Campamento Literario crearon esta obra de arte, “Libros caóticos”… lógicamente, ¡basada en el amor por la lectura! Se inspiraron en la obra “Brancusi, Hadid y Costa” (2016), del artista colombiano Bernardo Montoya, que será nuestro invitado especial mañana en la subasta de arte con la que cerraremos la segunda semana de nuestro Curso de Vacaciones.

IMG_20170713_104259

Para ver la obra de Montoya, sigan este enlace: https://youtu.be/eeVS-FZw4HU
Y su página web: http://www.bernardomontoya.com/
Síguenos

Una conversación fascinante

i jul 10th No Comments por

El cronista colombiano Alberto Salcedo Ramos dice que “las buenas entrevistas son tan frecuentes como un eclipse de sol”. Por fortuna en Espantapájaros tuvimos la oportunidad de contemplar ese instante, aquel momento en el que una conversación profunda deslumbra a sus espectadores, como si se tratara de estar apreciando un eclipse solar.

Jorge Rausch, que visitó Espantapájaros el viernes 7 de julio, a propósito de nuestro Curso de Vacaciones, pasó un rato en nuestra librería. Los niños del Campamento Literario, que tienen entre 8 y 13 años, se habían preparado durante una semana para entrevistarlo.

***

Rausch se sienta frente a una mesa y mira al grupo de niños a su alrededor. Todos observan una hoja blanca, en la que anotaron diferentes inquietudes.

R5

Gabriela había resaltado sus preguntas favoritas. Desliza su dedo a lo largo del papel y después de unos segundos, escoge cuál hacerle al chef. Regresa su mirada hacia él y le dice: “¿Has tenido algún problema que te haya hecho dudar de tus capacidades?”. Rausch, luego de suspirar, responde con convicción: “Uno en la vida tiene muchos retos y para alcanzar las cosas buenas, tiene que fracasar primero.”

Tan pronto él termina de responder la pregunta de Gabriela, Lucas levanta su brazo para pedir la palabra. El público fija su mirada en él. Revisa su hoja una vez más y dice: “¿Cuál es tu plato favorito?”. “Por lo general, el libro preferido de un escritor es el último que escribió. Eso me ocurre a mí. Mi plato favorito es la última receta que creé”.

R7

Los niños quedan inquietos con la respuesta del chef. El silencio se apodera del lugar por un momento, hasta que Lucas vuelve a levantar su brazo. “¿Y entonces, cuál es tu última receta?” Los espectadores sueltan una risa: todos identifican su astucia para lograr que el entrevistado responda lo que él quiere escuchar. “Bueno. Mi última receta son los buñuelos rellenos con chicharrón, con queso de cabra… ¡Y son buenísimos!”. Lucas asiente con la cabeza. Ya está satisfecho con la información.

R6

Emilio, un niño de ojos azules y gafas, también tiene una pregunta para el invitado: “¿En tus restaurantes tienes menú para niños?”. Jorge responde con un “¡No!” contundente. Él considera que a los niños se les debe enseñar a comer así como se les enseña a leer o como se les enseña matemáticas: no les tiene que gustar todo, pero deben intentarlo.

Mira fijamente a Emilio y dice: “¿Sabes quiénes son los comensales más sinceros para mí?… Los niños. Si a alguno de ustedes le encanta un plato es porque el plato está bueno. Les creo más a ustedes que a un adulto”.

R4

Cada pregunta y cada respuesta captó la atención de todos nosotros. No fue una de esas entrevistas en las que los espectadores se aburren. Por el contrario, se mezclaron la imaginación, la inteligencia y creatividad de estos niños, nuestros aprendices de libreros, para deleitar al público con una conversación fascinante.

R3

R8

R1

Síguenos

Bienvenidos al Restaurante Espantapájaros

i jul 10th No Comments por

No. Este no es un restaurante de alta cocina y tampoco tiene Estrellas Michelin. Aun así, conserva una magia única que atrapa a cualquier persona que entra en él. Sus chefs combinan ingredientes frescos y utilizan las técnicas adecuadas para preparar platos deliciosos. Sus comensales son sinceros y tienen un paladar fino. ¡Bienvenidos al Restaurante Espantapájaros!

R22

Las mesas y las sillas están en su lugar. Los individuales están llenos de color. Algunos son verdes y amarillos, mientras que otros son azules y rojos. Sobre ellos están una servilleta y una cuchara. En una pared se encuentra la carta. Crispetas, montaditos sobre arepa, nachos y merengue con fresas conforman el menú para hoy.

Los chefs y los comensales trabajaron en equipo durante una semana. Se divirtieron cocinando, probando nuevos sabores y organizando los manteles e individuales para darle al Restaurante Espantapájaros su propia distinción. Flora probó los arándanos y después aseguró: “Yo no quiero ponerlos en la receta porque son muy dulces”. Celeste regó el queso por toda la masa de una pizza y luego puso el jamón, no sin antes haberle hecho el control de calidad a cada ingrediente. Tomás mordió el merengue asegurándose de no comer la fresa. “A mí no me gusta el sabor de las frutas”, decía.

R23

 

En la decoración del lugar hay todo tipo de dibujos. Detrás de una mesa, en la pared, está la silueta de una persona: Martina la dibujó con marcadores. Simón, uno de los chefs, se acerca a ella y la observa con atención. Extiende su dedo y dice: “Él es Jorge”.

Los miembros del restaurante se han preparado para la llegada de un invitado especial. Juan Martín lució su traje de chef por todo el lugar. No solo se vistió con gorro y delantal para cocinar, sino también para recibir a Jorge Rausch como se debía. Los niños siguieron, al pie de la letra, las recetas de su libro Yo también quiero ser chef. Pizzas, barritas de granola y torta de pancake fueron algunos de los platos que cocinaron. Isabela probó la torta y sonrío. Aseguró que no estaba rica, sino deliciosa.

 

R24

Tan pronto Jorge llega al Restaurante Espantapájaros, los niños se acercan para saludarlo. Juan Martín lo abraza y le muestra su traje. Mariana le dice que a ella también le gusta cocinar. Martina abre el libro y le pide que se lo firme. Él mira con agrado cada detalle: los individuales y manteles que ellos mismos hicieron, el letrero que da la bienvenida al restaurante, el menú, los dibujos y las fotografías. Carmen le muestra la foto en donde está preparando las barritas de granola y Jorge le pregunta: “¿Te gustaron?” Ella, con firmeza, responde: “¡Sí!”.

Los comensales, un grupo de niños, se ubican en cada mesa y se alistan para comer. Joaquín disfruta la arepa. Antonia muerde el merengue. Julieta sujeta un recipiente con crispetas y las empieza a comer, una por una. Todos se concentran, pero sin dejar de observar a Jorge Rausch.

 

R25

Después de unos minutos, él se sienta para firmar los libros. Es el turno de Antonia. Ella lo mira y le pregunta: “¿Cierto que tú cocinas lo salado y tu hermano, lo dulce?” Él le responde: “Sí, señorita”. La mamá de Antonia, a lo lejos, afirma que a su hija le encanta cocinar. “¿Qué te queda más rico?”, dice Jorge mirando a Antonia. “Todo”, contesta ella.

 

R26

El Restaurante Espantapájaros es único. El interés de sus miembros por aprender, mostrar lo que han hecho y recibir con agrado a su invitado fue suficiente para captar la magia de este lugar.

R17

R18

R19

R27

R21

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Síguenos